Un lector pregunta: ¿Por dónde y cómo puedo comenzar a leer la Biblia? Me han dicho que no se lee siguiendo el orden de los diferentes libros que contiene y otras cosas extrañas. Quiero aprovechar el inicio del año para ser disciplinado en mis lecturas. ¿Puedes ayudarme?
Jorge responde: ¡Claro! Me encantaría apoyarte. Quiero motivarte a dar este paso importante. Comenzar una lectura bíblica puede transformar tu vida de una manera profunda. A continuación, veremos algunas cosas que debes considerar al acercarte a la Biblia y después algunos consejos prácticos para iniciar tu lectura.
¿Qué es la Biblia?
La Biblia es un libro escrito por más de cuarenta autores a lo largo de casi 1,500 años. Comienza con Génesis, cuyo contenido se remonta aproximadamente al año 1400 a. C., y concluye con Apocalipsis, escrito por el apóstol Juan hacia el año 100 d. C.
Sus autores fueron muy diversos: pescadores, reyes, hombres letrados, artesanos, pastores de ovejas, coperos, recaudadores de impuestos, militares y personajes prominentes de la vida política. Por eso, cada libro está permeado por la personalidad, el carácter y la cultura de su autor. Algunos libros son fáciles de entender por su lenguaje sencillo; otros resultan más difíciles por su composición y lenguaje elevado.
Tres principios para leer la Biblia
1. Ten en cuenta quién escribió la porción que vas a leer
Busca información sobre el autor, su cultura y las personas a quienes estaba escribiendo. Trata de responder preguntas como: ¿A quién escribió? ¿Qué estaba sucediendo? ¿Cuál era su intención? Esto te ayudará a comprender el mensaje central. También puedes consultar una síntesis del libro para tener una idea general antes de concentrarte en sus detalles.
2. No andes de aquí para allá
Cuando algunos creyentes comienzan a leer, abren la Biblia y buscan porciones aisladas que les parezcan interesantes o que contengan un mensaje inmediato de motivación. La Biblia no debe utilizarse como una bola mágica o un horóscopo que nos revele al azar lo que necesitamos.
Debe leerse respetando sus partes, entendiendo el mensaje principal y la intención del autor. Se cuenta la historia de un nuevo creyente que, desesperado por encontrar dirección, cerró los ojos, abrió su Biblia y puso el dedo sobre una frase: “y saliendo de ahí se ahorcó”, en referencia a Judas. Como no era el mensaje que quería, lo intentó otra vez y encontró: “Lo que vas a hacer, ve y hazlo ya”. Es una historia graciosa y quizá nunca ocurrió, pero ilustra el peligro de leer textos aislados. No lo hagas: lee, investiga y disfruta una lectura ordenada.
3. Considera el tema y el mensaje central
Jesús mismo mostró quién es el centro del mensaje. A los discípulos que iban camino a Emaús les dijo:
“¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera todas estas cosas y entrara en Su gloria?”. Comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras.
Lucas 24:25-27
Al leer la Biblia debemos observar qué nos enseña acerca de Jesús y su obra en la cruz, así como de su regreso y la consumación de su obra en la eternidad. La Escritura nos muestra cómo Dios restaura nuestra comunión con Él mediante el perdón de los pecados.
Seis consejos prácticos para comenzar
- Elige un libro claro y fácil de comprender. Recomiendo comenzar por un Evangelio, especialmente el de Juan.
- No leas solamente por capítulos, sino por tiempo y por ideas. Si deseas desarrollar un hábito, establece una cantidad de tiempo. Identifica ideas, personajes y sucesos como si fueran escenas. Cuando estén relacionados por un mismo tema, procura leerlos juntos.
- Anota tus preguntas y dudas. Registra las palabras que no entiendas e investígalas. Lee primero toda la sección y después regresa para aclarar lo que no comprendiste; así evitarás perder el hilo del relato.
- Ora y pide a Dios que te ayude a entender. La Biblia es el único libro que, cuando se lee, tiene a su Autor a tu lado.
- Haz preguntas al texto. ¿Qué enseña acerca de Dios y del ser humano? ¿Cuáles son los temas o sucesos relevantes? ¿Qué amonestó, prohibió o animó Dios? Después observa cómo se relaciona todo con Jesús, con su obra y finalmente contigo.
- Busca un maestro fiel. Necesitas a alguien que pueda guiarte para profundizar y protegerte de errores. Internet, por sí solo, no es un buen maestro. Si tienes dudas, ponte en contacto conmigo y con gusto te apoyaré de manera personal.
Comienza con paciencia, constancia y oración. El propósito no es solamente terminar una cantidad de capítulos, sino conocer mejor a Dios, comprender el evangelio y aprender a vivir a la luz de su Palabra.



